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11 cosas que a tu gato no le gustan de ti

gato enfadado advice © Pixabay

El gato, el rey (o la reina) indiscutible de la casa, enriquece nuestra vida cotidiana con su encanto y afecto. Con su aire señorial, lo vemos demabular por la casa juzgando nuestras acciones... ¿Qué es lo que no soporta de nuestros hábitos humanos? ¡Vamos a verlo!

Por Jose Manuel Cano

Quienes amamos a los gatos y convivimos con ellos en casa nunca haríamos nada que les pudiese molestar. Ni se nos pasa por la cabeza importunar a nuestro pequeño amigo. Sin embargo, a veces podemos hacerlo de forma inconsciente. De hecho, hay acciones que a nuestro gato no le gustan en absoluto y que a nosotros se nos escapan porque no podemos entederlo.

A continuación te facilitamos una lista de 11 acciones que los gatos llevan especialmente mal de ti. Son actos de la vida doméstica que le molestan sobremanera. Aún así, si te reconoces en uno o varios de estos puntos, no te preocupes, tu amado gato encontrará un resquicio en el fondo de su corazón para poder perdonarte esta (mini) afrenta.

1. No tener un lugar cómodo en el que hacer sus necesidades

Los gatos son exigentes por naturaleza, incluso a la hora de ir al baño. A ellos les gusta tener una caja de arena exclusiva suya para hacer sus necesidades y, si puede ser, incluso dos solo para ellos. En cualquier caso, no les gusta nada compartir baño. Además, les gusta que la arena se le limpie todos los días y en algunos casos incluso varias veces al día. 

gato en su caja de arena
El cuidado de la arena para gatos es muy importante.

Pixabay

2. Los ruidos fuertes

Nuestros amigos bigotudos tienen el sentido del oído altamente desarrollado y, por esta razón, pueden ser muy sensibles al ruido hasta el punto de asustarse muchísimo. Gritar, taladrar, golpear algo duro... -aún sabiendo que no tienes intención de hacerle daño- les pondrá la piel de gallina. 

gato escondido detrás del sofá
Los ruidos fuertes asustan y molestan al gato.© Pixabay

3. Los reproches

Por esta misma razón, los gritos y los reproches no son bien recibidos por nuestro amigo de cuatro patas. Forzar al gato a hacer algo o reñirle por 'desobedecerte' es de lo más contraproducente. Obligarle a algo es prácticamente imposible y cualquier reprimenda en voz alta solo servirá para molestarlo y hacer que se sienta confundido y agitado. En este sentido, recompensarlo por su buen comportamiento será la clave correcta para enseñarle algo. 

mujer abraza gato
Al gato no le gustan los reproches.© Pixabay

4. No reconocer sus comportamientos inusuales

Por propia naturaleza, los gatos suelen ocultar su dolor cuando se sienten molestos o enfermos. Es un mecanismo habitual para no 'exponerse' ante los posibles depredadores del mundo que les rodea. Sin embargo, y al mismo tiempo, también les enfada que sus humanos favoritos no sepamos reconocer su sufrimiento. Los dueños conocemos a nuestros fieles compañeros mejor que nadie, por lo que si observamos un comportamiento extraño (como rasguños persistentes, visitas excesivas o esporádicas a la basura o una falta de atención inusual) tendremos que investigar con la ayuda del veterinario para conocer la causa del malestar felino.

gato cubierto de dólares
Los dueños debemos reconocer un comportamiento extraño en los gatos.© Pixabay  

5. Darle de beber en un bol que no les gusta

Es muy importante que el gato esté bien hidratado, pero ya sabes que es muy exigente y a veces está incluso malcriado en ciertos comportamientos. Uno de ellos tiene que ver con su bol o cuenco para beber agua. Podría evitar beber simplemente porque no le gusta el tazón. El gato siempre debe tener agua fresca a su disposición: para evitar el problema del recipiente, hay dueños que optan por una especie de fuente con motor incluido que siempre tiene agua refrescante en movimiento. A estas alturas, ya sabrás que hay muchos gatos que también odian beber agua estancada. 

gato bebe agua en un tazón
Si al gato no le gusta su tazón no puede beber.© Pixabay

6. Sentirse acosados 

De sobra sabes que el gato no es un animal sociable. Necesita su espacio y su tiempo para intimar con los humanos y nosotros debemos respetar su innata necesidad de independencia en muchos momentos. Es por ello que, cuando hay visitas en casa, debemos asegurarnos de que las personas respeten el espacio personal del gato. Cualquier tipo de interacción obligada del gato con un extraño -cuando lo cogen, lo empujan, lo persiguen jugueteando o realizando movimientos repentinos-, sólo servirá para que el gato se sienta asustado e inseguro. Mantén a tus invitados a raya para que no molesten al gato.

gato en brazos de una mujer
Dejar al gato libre para socializar o no socializar significa respetarlo.© Pixabay  

7. Cortar las uñas 

Este procedimiento se lleva a cabo por la simple conveniencia del propietario para evitar arañazos en la casa o a las personas y, sin saberlo, se está causando un sufrimiento incontenible para el gato. A estas alturas, debemos tener claro que, para ellos, cortar las uñas se equipara a una amputación del hueso. Este acto puede causar un dolor crónico en el gato y hacer que se sienta indefenso y vulnerable. La consecuencia de esta 'amputación' puede provocar un aumento en su nivel de agresión. 

gato blanco agresivo
Un gato sin uñas es vulnerable y agresivo.© Pixabay  

8. Ropitas y vestidos

Los gatos tienen un fuerte instinto animal que recuerda a sus antepasados ​​más salvajes. ¡Su naturaleza animal es una de las cosas que más amamos de ellos! Ataviarlo con un vestido 'bonito' va contra su propia naturaleza y le hará sentir incómodo. A veces, creemos que los gatos agradecen la ropa para combatir el frío, pero realmente se sienten mal porque les limita y obstaculiza su agilidad.

gato con sudadera roja
 Un gato vestido se siente limitado y menos ágil.© Pixabay

9. Ignorar sus necesidades higiénicas 

Cierto es que los gatos son limpios por naturaleza, pero incluso si hacen un buen trabajo por sí solos manteniéndose aseados y perfumados, a veces consideran necesario un poco de ayuda con un buen cepillado a mano, un pequeño recorte de uñas o, si es necesario, incluso un baño. El pelo enredado les puede causar nudos dolorosos, las uñas largas pueden hacer que se queden atrapados en algunas superficies y las pulgas y garrapatas no son divertidas para nadie.

gato sentado aseándose
Ayudar al gato a mantenerse limpio y ordenado es un gesto de afecto.© Pixabay  

10. No respetar su espacio

Cada gato debe tener una 'zona de confort' en la que puede sentirse completamente independiente y escapar de todo si así lo desea. Puede ser una habitación, una jaula, un armario o una caja de cartón. Si respetamos su deseo de estar solo se sentirá tan seguro como amado y a buen seguro que nos lo agradecerá. Los gatos nunca deben estar obligados a interactuar con alguien pues normalmente esto resulta contraproducente.

gato dentro de un tazón
Todos los gatos necesitan su propio espacio.© Pixabay  

11. No prestar suficiente atención a su existencia

Cuando el gato quiera recibir afecto, asegúrate de satisfacer su solicitud con los brazos bien abiertos. Aunque tienen fama de ser muy independientes, los gatos también necesitan amor y les gusta sentirse queridos por sus dueños. Por ello, siempre es bueno recordar que estamos ahí para ellos aunque puedan mantenerse ocupados todo el día. Lo mejor en estos casos es un rato de juego con su humano favorito para aportarle alegría y serenidad a su día. 

mujer besa gato
 Incluso el gato, independiente por naturaleza, necesita sentirse amado. © Pixabay