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¿Qué es el síndrome braquicefálico en gatos?

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© Shutterstock

El síndrome braquiocefálico se corresponde con una serie de anomalías anatómicas y congénitas (es decir, desde el nacimiento) que provocan la enfermedad de vías respiratorias superiores. Suele asociarse más con la especie canina, pero también existe síndrome braquiocefálico en gatos. 

Normalmente son gatos con la cara achatada, el cráneo ancho y con un morro muy corto y plano, como los gatos persas o los gatos himalayos

En el este artículo, hablamos en profundidad sobre este síndrome, describiremos los síntomas que suelen manifestarse y los tratamientos disponibles. 

Si estás interesado en conocer más, ¡sigue leyendo!

Por Rodríguez Paula

¿Cómo se produce el síndrome braquiocefálico en gatos?

El síndrome braquiocefálico en gatos aparece cuando se presentan ciertas malformaciones anatómicas que dificultan la respiración, dando lugar a la enfermedad de las vías aéreas. Está directamente relacionado con la genética del animal, es decir, su raza.

Son gatos de razas braquiocefálicas (como el gato persa, gato himalayo, gato birmano o exótico de pelo corto), lo que significa que su cráneo es más ancho y corto que el del resto de razas, con la cara aplanada (chata) donde el espacio para albergar las estructuras anatómicas es limitado.

Esta condición se ha ido agravando con el tiempo debido a la selección genética con fines estéticos, ya que el estándar de belleza de la raza está en que cuánto más chatos, más bonitos y “puros” son. Con esta intrusión de la mano humana, ocurre el nacimiento de camadas cada vez más seleccionadas, y son gatos privados de calidad de vida y bienestar, ya que su capacidad respiratoria está muy comprometida. 

¿Qué malformaciones anatómicas forman parte del síndrome braquiocefálico en gatos?

En la comunidad veterinaria se han descrito las anomalías anatómicas que dan lugar al síndrome braquiocefálico en gatos. Cabe destacar que, el animal puede presentar cualquiera de las siguientes malformaciones, o la combinación de ellas, para considerarse síndrome braquiocefálico:

  • Estenosis de las narinas. Es decir, orificios nasales estrechos.

  • Paladar blando elongado. Hace referencia a la porción final de paladar blando, que es más larga de lo normal y bloquea la entrada de aire.

  • Eversión de los sáculos laríngeos. Dos estructuras a ambos lados de la epiglotis, se inflaman debido al esfuerzo respiratorio y obstruyen el flujo de aire. 

  • Colapso laríngeo. Debido a la resistencia del paso de aire y el vacío que se crea en las vías respiratorias, provoca daño en la laringe que queda bloqueada.

  • Hipoplasia traqueal. Es decir, hay un defecto congénito en el desarrollo de la tráquea, la cual es más rígida y estrecha de lo normal.

  • Base de la lengua gruesa. El exceso de tejido en la porción final de la lengua bloquea el paso de aire a la garganta. 

Lo que ocurre con todas estas malformaciones anatómicas, es que la entrada de aire al respirar provoca mucha resistencia, daña los tejidos y la mucosa respiratoria, provocando irritación e inflamación crónica. El animal no es capaz de respirar con normalidad porque no recibe todo el aire (oxígeno) que necesita y tiene que realizar un esfuerzo extra para conseguirlo. 

Síntomas de Síndrome Braquiocefálico en gatos

Los síntomas son variados pero están relacionados con la obstrucción de las vías respiratorias superiores. En la siguiente lista mencionamos los más frecuentes:

  • Dificultad para respirar (disnea). Adoptan posturas extrañas para tratar de facilitar la entrada de aire (postura ortopneica). También respiran acelerados e incluso, con la boca abierta, con el objetivo de obtener más aire (hiperventilación, muy mal pronóstico en gatos). 

  • Respiración ruidosa. Se pueden escuchar ronquidos, o los conocidos estertores y estridores en terminología veterinaria. 

  • Tos o mucosidad. 

  • Síncopes. Cuando la falta de aire es extrema, el animal colapsa y puede sufrir desmayos y ataques por hipoxia (falta de oxígeno, asfixia).

  • Cianosis. Coloración azulada por incapacidad de oxigenar correctamente la sangre.

  • Alteraciones digestivas. Pueden ocurrir vómitos secundarios al esfuerzo respiratorio.

Todos estos síntomas empeoran con el ejercicio, situaciones estresantes o la exposición a altas temperaturas. 

Tratamiento del síndrome braquiocefálico en gatos

Antes de empezar con el tratamiento, un veterinario debe examinar al gato, establecer la lista de problemas y confirmar que nos encontramos ante un caso de síndrome braquiocefálico en gatos. Este diagnóstico puede realizarse basándose en la raza del gato, la sintomatología que presenta, si sufre alguna de las malformaciones mencionadas anteriormente y además, apoyarse en pruebas complementarias como radiografías y/o resonancia magnética/TAC. 

Una vez se realiza el diagnóstico definitivo, el tratamiento debe ser enfocado a facilitar el paso de aire a través de las vías respiratorias. El tratamiento de elección suele ser la corrección quirúrgica de los defectos anatómicos. Actualmente, existen técnicas muy novedosas y poco invasivas, como es el láser de CO2 utilizado para la resección del paladar blando y la apertura de los orificios nasales. 

El pronóstico no siempre es el mismo 

El pronóstico va a depender de las anomalías anatómicas presentes, el tiempo que lleven instauradas, la edad y el estado de salud del animal. Es importante destacar que cuanto antes actuemos frente a este problema, mejores resultados obtendremos.

También existe la opción de tratamiento médico (farmacológico) aunque no resuelve el problema, sólo disminuye la sintomatología y actúa de forma paliativa. En esta opción entra el uso de corticoides, para reducir la inflamación de vías aéreas, broncodilatadores que facilitan el flujo de aire, antitusígenos utilizados ante ataques de tos, oxigenoterapia y sobre todo reposo. 

Recomendaciones

Si tu gato pertenece a este grupo de razas braquiocefálicas, quizás necesite unos cuidados especiales para prevenir o minimizar los problemas mencionados anteriormente:

  1. Debes procurar que siempre tenga limpios y despejados los orificios nasales. 

  2. Proporciona lugares frescos para el descanso, y controla la humedad del ambiente.

  3. Evita la exposición a altas temperaturas.

  4. Controla estrictamente su alimentación para prevenir problemas de obesidad. El sobrepeso complicaría muchísimo esta condición respiratoria. 

  5. Utiliza arena para gatos que no disperse polvo, para evitar partículas irritantes en sus vías respiratorias.

  6. Evita situaciones de estrés. 

  7. Visitas al veterinario rutinarias.

Escrito por: Paula Rodriguez, graduada en Veterinaria y especializada en Medicina Tradicional China y Terapias Naturales.
Fuentes: Clínica Veterinaria de la Asunción, Revista Hospitales Veterinarios y Paradais Sphynx