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¿Los gatos tienen frío en invierno? ¡Sí! Protégelo con estos trucos

gato en la nieve advice

Por mucho pelo que parece que tengan, hay que proteger a los gatos del frío

© Shutterstock

¿Sientes que tu gato tiene la nariz y/o las orejas frías? ¿Intuyes que tiene frío? Claro que sí, tu gato puede pasar frío en invierno y debes saber cómo protegerlo... Sigue leyendo.

Por Roberto Herrero

Cómo saber si mi gato tiene frío

Esa es una de las principales dudas de muchas personas, sobre todo en las zonas en las que los termómetros alcanzan temperaturas bajo cero. Si tu gato está siempre en casa, como norma general, puedes estar seguro de que gato no pasa frío.

Es importante tener las ventanas cerradas para que no haya corrientes de aire. Además, si vives en una zona de bajas temperaturas, tendrás que hacer uso de la calefacción, del tipo que sea. Que tu gato no pase frío es, a veces, una cuestión de lógica.

Si, en cambio, está acostumbrado a hacer excursiones por la calle o el campo, sí que conviene estar pendiente de algunos aspectos que te detallamos a continuación bajo estas líneas. 

Los gatos sí pueden pasar frío en invierno

Esta es la principal cuestión que queremos dejar claro en este texto. El pelaje les ayuda a combatir las bajas temperaturas, pero hay ocasiones en que este puede no ser suficiente para mantener su temperatura corporal en márgenes aceptables. Depende también de la raza del gato. Un gato egipcio (Sphynx) o un siamés será mucho más sensible al frío que un Bosque de Noruega. 

El gato notará el frío y su respuesta natural será la de huir de él para acurrucarse en algún lugar más confortable. Además, su piel cuenta con una capa protectora que le aísla parcialmente de las bajas temperaturas. Su pelo está cubierto de sebo, que además le sirve para repeler el agua.

gato noruego en la nieve

¿Los mininos son frioleros como los humanos?

En invierno el pelaje del felino es mucho más denso, lo que le ayuda a mantenerse más calentito, y en verano sucede lo contrario, por eso en primavera pierde gran parte de su pelo. En términos sensitivos, el gato percibe el frío de manera muy similar a la de los humanos y puede llegar a convertirse en dolor si la temperatura llega a ser muy extrema.

¿Es cierto que los gatos odian el frío?

Pues todo depende, la verdad. Si el gato está acostumbrado a vivir en zonas frías y a salir habitualmente a la calle, su tolerancia al frío será mucho mayor que la de un gato que no salga de casa y la de otro que, aunque salga, vive en una zona de temperaturas muy cálidas.

Por tanto, un gato que no esté acostumbrado al frío puede llegar a negarse a salir a la calle cuando el termómetro marque las temperaturas más gélidas del año. Sin embargo, un gato acostumbrado a salir a la calle habitualmente, puede sufrir más por el hecho de estar encerrado en casa cuando hace frío, que por el propio frío en sí.

Como vemos, los gatos no odian necesariamente el frío. Si a tu gato le encanta salir de excursión, lo ideal es que le proporciones una especie de cobijo cerca de la entrada para que pueda guarecerse cuando la puerta de la casa aún no esté abierta.

¿A que temperatura debe estar un gato?

La actividad del gato evoluciona muchísimo a lo largo del año en función del clima. La temperatura es determinante en sus necesidades energéticas, ya que, como hemos comentado anteriormente, influye directamente en el flujo y la cantidad de actividad del animal. Si sale menos de casa, gastará menos energía.

gatico en la nieve

¿Los gatos tienen menos hambre en invierno?

Si el cambio de temperatura es considerable, necesitará comer más para mantener su temperatura corporal. Esto significa que el frío influye directamente en comportamiento y en su dieta, lo que nos requerirá más atención en esta época del año, para impedir que engorde si está siempre en casa y para evitar posibles problemas si pasa mucho tiempo fuera de casa expuesto a las bajas temperaturas.

¿Los gatos soportan el frío en la calle?

Si bien el gato no es especialmente sensible a ninguna enfermedad directamente relacionada con el frío, sí que conviene tener en cuenta algunos aspectos. Como nos sucede a los humanos, su sistema inmunológico se vuelve algo más sensible durante el invierno y es ahí cuando es más vulnerable hacia enfermedades contagiosas.

¿Puedo ponerle ropa de invierno a mi gato?

A los gatos no les gustan las prendas de abrigo, es muy complicado que las toleren, por eso corren más riesgo que otros animales domésticos como los perros. También hay que tener cuidado con las pulgas, que en esta época del año se vuelven peligrosas, ya que se sienten atraídas por el calor corporal de los animales, algo que tendremos que combatir con algún tratamiento preventivo.