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Alternativas al collar isabelino para mejorar la comodidad de tu perro

perro con collar isabelino advice © 123RF

El collar isabelino es una especie de collarín, también conocido como “cono de la vergüenza”, que se pone en el cuello del perro con la finalidad de que no se lama o muerda una zona en concreto; ya sea porque tiene una herida abierta, o porque se tiene que recuperar tras una operación. Este collarín es molesto para los perros, por eso te enumeraramos una serie de alternativas al collar isabelino igualmente efectivas pero más fáciles de llevar para los animales.
 

Por Rodríguez Yanira

¿Qué es el collar isabelino? 

Los veterinarios recomiendan el uso del collar isabelino, sobre todo, después de una cirugía porque hay una herida que se tiene que curar; después de algún accidente; o porque el perro tiene una zona irritada. 

Los animales tienden a lamerse para curarse ellos mismos la herida y también porque con la saliva se alivian el picor o escozor que puedan sentir. Por lo que se corre el peligro de que el can se quite los puntos o se abra la herida. Para evitar todo esto se utiliza el collar isabelino.

Este collarín puede llegar a ser muy molesto para el can e intentará quitárselo. Incluso habrá ciertas ocasiones en que las que el animal ni tan siquiera querrá menearse porque se sentirá incómodo. 

Esta incomodidad en el perro puede hacer que se sienta triste y deprimido, por lo que puede que no coma ni beba y, aunque existen alternativas al collar isabelino, también puedes seguir una serie de consejos para que tu perro se sienta mejor si le toca llevarlo puesto:

  • Motivación. Haz que camine con alguna motivación, ya sea un juguete o comida.

  • Espacio. Si no tienes jardín, haz espacio en casa para que el perro pueda moverse y no se sienta tan incómodo.

  • Caricias. Nunca le acaricies por detrás pues tiene el ángulo de visión reducido y podría atacar. Siempre acaríciale la cara cuando te haya visto.

  • Recipientes. Pon el bol de la comida y bebida a una altura cómoda para el animal.

  • Dormir. Una almohada le ayudará a dormir mejor pues podrá apoyar la cabeza y tenerla en alto.

Alternativas al collar isabelino: ¿qué opciones tengo? 

1. Las camisetas

Se trata de una alternativa al collar isabelino eficaz. Una camiseta anudada a la cintura puede ser una opción para cubrir las heridas del abdomen y del lomo

Si las heridas las tiene en las extremidades posteriores les puedes poner la camiseta al revés, es decir colocar el rabo por la apertura del cuello, y anudar de nuevo a la cintura. En este caso deberás quitársela cuando saques al animal a pasear para que haga sus necesidades.

2. Los calcetines 

Muy efectivos para las heridas de las patas. Para utilizar esta alternativa al collar isabelino tan sólo debes cortar la puntera del calcetín para que el animal pueda apoyar las patas. Siempre es aconsejable poner un par de calcetines en cada pata pues queda más asegurado.

3. Otros collarines 

Hay otros modelos de collares que también pueden ser una alternativa al collar isabelino por su comodidad. Por ejemplo:

  • Collar Comfy. Se trata de un collarín flexible y acolchado mucho menos aparatoso y que hace la misma función. Se encuentran fácilmente en las tiendas para mascotas.

  • Collares cervicales. También conocidos como collares antimordiscos. Es como el collarín para las personas y así evitas que el perro tenga movilidad en el cuello para lamerse las     heridas. Estos son buenos porque no impiden la visión periférica.

  • Collares inflables. Cómodos pero algo menos efectivos, pues son más fáciles de quitar o romper de un mordisco. Aunque no impiden la visión periférica del animal y, por lo tanto, éste está más calmado y tranquilo.

Todas estas opciones de collares las puedes encontrar fácilmente en cualquier tienda de mascotas.

Alternativas al collar isabelino: recomendaciones previas

Para que el collar isabelino, y todas las alternativas al collar isabelino que te hemos presentado funcionen, debes tener en cuenta que:

  • El collarín que uses no debe quedar holgado pues podría quitárselo o ir dando golpes contra el cuello del animal cuando ande. Tanto el ruido que produce como los golpes alterarían al can.

  • Tampoco puede quedar muy ceñido, pues podría ahogarse. Para comprobar que esté perfecto tan sólo debes pasar el dedo meñique entre el cuello de tu perro y el collar. Y si puedes rodear el cuello es que está a la medida que toca.

  • Si el perro tiene mucho pelo, quítale el collar cuando pueda estar bajo tu supervisión para que no se enrede mucho.

  • Revisa de vez en cuando que el collar no esté dañando el cuello del perro.

  • Aunque el perro parezca desanimado, evita quitárselo pues debe acostumbrase a llevarlo. Puedes prestarle más atención de lo normal para hacerle sentir mejor o premiarle con comida o algún juguete.

Sobre todo debes seguir las indicaciones que te haya dado el veterinario en la visita en cuanto a la cura de la herida, y el tiempo que el can debe llevar el collar. Así tu mascota se recuperará enseguida.

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