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Cataratas en perros: Síntomas y tratamiento

Como tratar las cataratas en perros advice
© Shutterstock

Las cataratas en perros son probablemente una de las enfermedades oculares más comunes pero que si se detectan a tiempo, el tratamiento puede llegar a ser muy efectivo y por lo tanto el can no acabará teniendo lesión alguna en sus ojos.

En este artículo, conocerás los síntomas y las claves para detectar a tiempo que algo malo está pasado con su visión.

Por Bosch Maica

Qué son las cataratas en perros

Las cataratas funcionan de la misma manera tanto en animales como en personas. Técnicamente son una pérdida de transparencia en el cristalino, que es la lente que hay en el ojo y que nos ayuda a ver. Cuando este tejido se rompe, o se raja, se produce esta opacidad en el que desencadena una visión muy borrosa.

Factores que provocan las cataratas en perros

Habitualmente los perros que sufren cataratas son los que tienen ya una edad avanzada. Sin embargo, hay otros factores que entran en juego como golpes en los ojos, heridas, diabetes, etc.

También existen las cataratas hereditarias en perros en las que la edad no funciona para nada como factor determinante.

Hay algunas razas de perros que por su ADN son más propensas a sufrir esta clase de complicaciones en la visión como son el golden, el caniche, el schnauzer, el labrador y el pequinés.

Es fundamental, sea cual sea la causa que ha provocado al perro las cataratas, tratar al animal con tiempo para que la enfermedad no avance hasta el punto de ser irreversible. En casa, lo que podemos hacer es, siempre que podamos, limpiar los ojos del animal.

Cuáles son los síntomas de las cataratas en perros

Los síntomas que presentan los perros cuando sufren cataratas son complicados de detectar por las personas.

Como sabes, la vista no es el punto fuerte de los perros, y por ello aunque esta haya empeorado podrá seguir con su rutina de manera normal ayudándose del olfato y el oído.

Síntomas más evidentes

Aún así, hay algunos cambios, sobre todo de comportamiento y físicos, que si son más fáciles de apreciar por el ojo humano. Sobre todo si estás conviviendo con el animal desde hace ya algunos años, no te será difícil detectar cuando está teniendo una actitud extraña. Algunos de los síntomas físicos más evidentes son:

  • Blanqueamiento de la pupila.

  • Torpeza, se choca con los muebles u otros objetos de la casa que siempre han estado ahí y que nunca han causado ningún problema.

  • Le cuesta coger cosas al vuelo como pelotas o comida.

  • Cuando le llamas no sabe muy bien hacia donde dirigirse durante los primeros segundos.

  • Pérdida de apetito.

  • Poco ánimo.

Sea cual sea el síntoma que parece estar experimentado tu perro, la mejor solución es llevarlo de inmediato al veterinario para que le puedan hacer las pruebas.

Tratamiento para las cataratas en perros

Lo más normal es que el veterinario le realice un examen físico y otras cuantas pruebas más para diagnosticar su problema.

Si finalmente le diagnostican cataratas el tratamiento irá en función del grado y de cómo de avanzadas están. Algunas de las pruebas para confirmar el estado de las caratas:

  • Ecografía ocular.

  • Test de luces cromáticas.

  • Electrorrentinografía.

  • Análisis de sangre.

Quirófano: el tratamiento más eficaz

Una vez realizada todas las pruebas el veterinario podrá personalizar un tratamiento para el perro.

Para curarlo al 100% de esta patología la única solución es que el perro pase por quirófano.

La operación consta en quitar la parte que está dañada, es decir, extraer el cristalino, y proceder a sustituirlo con otra lente intraocular. Así, extrayendo el cristalino, te aseguras de que las cataratas no vuelvan a aparecer de nuevo en los ojos del perro.

Tratamientos no quirúrgicos

Hay otros tratamientos en los que no es necesario intervenir al animal quirúrgicamente. Estos tratamientos no son para curar las cataratas, pues la única manera de hacer esto es como hemos explicado más arriba, pero sí sirven para frenar su avance y ralentizar todo el proceso.

Los tratamientos no quirúrgicos evitan que la retina llegue a desprenderse y el perro sufra algún tipo de infección. Por no hablar de que podría perder la vista de la noche a la mañana, con lo que eso supone para el estado anímico del animal.

Estos tratamientos no quirúrgicos consisten en administrar al animal vitamina A, C y E para aumentar la cantidad de estas vitaminas en su cuerpo. Este aumento puede hacerse a través de un cambio en la dieta introduciendo alimentos que contengan estas vitaminas, o través de pastillas que se le administrarán al perro vía oral.

Las cataratas en perros son una patología más común de lo que parece, por eso siempre debemos estar atentos si queremos servir de ayuda a nuestra mascota. En estos casos solo nosotros podemos salvarles, siempre teniendo en mente que no hay que hacer nada sin la supervisión de un veterinario.