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TEST: ¿Cuál es tu perro ideal? 🐶

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Casas para perros: consejos, ideas y trucos para escoger la mejor

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La elección de una buena caseta es fundamental para favorecer la calidad de vida de nuestro perro. Verificamos todo lo que debes saber antes de comprar una 'vivienda' canina.

Por Jose Manuel Cano

¿Tu perro pasa gran parte de su vida en el jardín? Es evidente que necesita un sitio en el que resguardarse, un habitáculo exclusivamente suyo en el que se sienta como en casa, un lugar en el que puede dormir y descansar sin preocupaciones. Hoy, en Wamiz, estudiaremos cuál es la mejor caseta para nuestro perro. Ante todo, debemos recordar que los perros necesitan socializar con las personas. Si tienes un perro, debes hacer vida con él, y para que esto suceda tiene que sentirse parte de la familia, lo cual solo ocurre cuando convive realmente con su dueño en la casa. De nada vale que nuestro perro tenga la mejor caseta del mundo si lo tenemos abandonado en el jardín. Eso no puede ser.

Los perros que viven aislados están tristes y sufren depresiones y ansiedad. No cometas el error de dejarle atado todo el día junto a su caseta, esa no es vida para él ni para ningún animal. Si no puedes tener perro, no lo tengas; y si lo tienes, dale una buena vida, por favor. Cuando estés en casa, tienes que estar con él, sin excepción. Tampoco olvides que no todos los perros están preparados para vivir en una caseta. Por diversas razones, se puede entender que en ocasiones se vean obligados a dormir en el jardín. Su pertenencia a la 'manada' humana no debe verse mermada por ello. Aquellos dueños que no permiten que accedan al interior de sus viviendas deben saciar esta 'carencia' con comodidad para su mascota. Pero recuerda siempre: si tomas la decisión de que el perro tenga su espacio en el jardín, al menos ten en cuenta que durante el día y siempre que estés en casa, pase contigo todo el tiempo que pueda estar acompañado. Y no olvides que el perro siempre debe tener un cuenco con agua fresca y limpia y que la caseta esté situada junto a tu casa, lo más cerca posible.

caseta perro plastico Los perros que viven aislados están tristes y sufren depresiones y ansiedad

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Lo primero, ubicarla

Lo primero que hay que saber es dónde colocarla. Debemos buscar un emplazamiento en el que el perro se sienta cómodo, donde las inclemencias meteorológicas no sean extremas y donde su campo de visión sea amplio. Como a ellos no les podemos preguntar, lo mejor es observarlos. ¿Dónde suele recostarse? Los perros suelen tener una zona favorita en la que descansar en el jardín. Es justo ahí donde debes ubicar la caseta. Una vez seleccionado el lugar en el que se asentará, llega la hora de orientarla. La caseta del perro siempre debe orientarse hacia el sur. Es la mejor orientación en invierno para evitar las corrientes de aire y el viento. El objetivo prioritario es evitar el frío. El calor suelen llevarlo mejor de lo que creemos, aunque si vives en una zona de mucho calor, debes orientarla hacia el norte para que esté más fresca. Antes de instalar la caseta, es importante aislar el suelo.

Lo ideal es hacerlo con cemento u hormigón, aunque también vale con madera. El suelo es primordial para su comodidad, sobre todo para evitar temperaturas extremas, y además servirá para aislar su 'casa' del barro, el agua y la suciedad en general. Es aconsejable comprar o construir una casa moderna, práctica y robusta. Conviene recordar que la casa del perro es un refugio que debe mantenerse limpio y seco, aislado del polvo, de la arena, de la lluvia y del viento. También de insectos y alimañas. Hay que estar atentos a su limpieza constantemente, con la misma frecuencia que revisamos la cocina o el salón de nuestra casa. A la hora de limpiar la caseta, hay materiales más propicios que otros, aunque no siempre son los más recomendables. Por ejemplo, las casetas de plástico son más fáciles de limpiar y no necesitan demasiado mantenimiento. Sin embargo, son menos resistentes y vulnerables a las temperaturas extremas.

Elegir el material adecuado

El material ideal es la madera. Mucho mejor que el plástico e infinitamente mejor que el metal. La madera aísla muchísimo, tanto del frío como del calor, aunque sea más difícil de limpiar. Repasamos, a continuación, los tres tipos de materiales comunes, con sus pros y sus contras: 

Casetas de madera

Las mejores, sin duda. Son elegantes, acogedoras y resistentes. El mejor elemento es el cedro. Es un excelente aislante térmico, tanto del frío cómo del calor, y proporciona la comodidad que nuestro perro necesita. La madera impermeabiliza el interior de la caseta. Las casetas de madera suelen ser más estéticas que las de otros materiales. Otra ventaja es que son más resistentes que las de plástico. Además, son duraderas en el tiempo y sin duda pasan el test de 'terremoto' de nuestro perro, gran amante de morder su 'hogar'. El gran inconveniente es que son más complejas de limpiar porque las juntas suelen almacenar más suciedad y son más propensas a acumular humedad, por lo que pueden favorecer el desarrollo de hongos, insectos y pulgas. Además, suelen ser más caras que las de plástico. Evita las casetas de madera prensada porque es posible que hayan recibido un tratamiento tóxico y tu perro podría enfermar si la muerde.

Casetas de plástico

Son las más populares por su precio, pero ni de lejos las más recomendables. El plástico es, con diferencia, el peor material aislante para una caseta -totalmente desaconsejable en lugares de temperaturas extremas-, y el más sencillo de romper. La poca resistencia de las casetas de plástico y la facilidad con la que los perros las destrozan, las convierten en una opción poco recomendable. Su gran ventaja, además de lo baratas que son, es su facilidad para ser aseadas. Como se trata de un material no poroso bastará con un simple paño húmedo para limpiarla, tanto por fuera como por dentro. Basta con un poco de detergente, una manguera y buena presión de agua para mantenerlas limpias. También son más ligeras y resistentes a los insectos.

Casetas de metal

Son las peores, sin lugar a dudas. De hecho deberían estar casi prohibidas. Meter a tu perro en una caseta de metal es poco menos que torturarlo, es una cárcel para él. La única ventaja que tienen es que son más resistentes. Por lo demás, son precarias. No aíslan ni del frío ni del calor, todo lo contrario, disparan aún más las temperaturas, acumulan mucha más suciedad, se oxidan y corroen, pueden astillarse y lesionar al perro... Afortunadamente, cada vez se ven menos, sobre todo porque los perros prefieren dormir a la intemperie antes que dentro de ellas.

Sus dimensiones

La caseta debe ser lo suficientemente grande para que el perro se sienta cómodo, pero no extremadamente grande porque no conseguimos un micro-clima agradable en su interior. Lo ideal es que el perro pueda dar la vuelta en su interior sin problemas y pueda recostarse enroscado. Los perros se encuentran mejor cuando pueden acurrucarse contra algo. Una caseta demasiado amplia provocará que no se mantenga el calor en su interior en invierno, mientras que una demasiado pequeña agobiará al animal. Evidentemente, aquí es importante tener en cuenta el tamaño del propio perro. Existen tantos modelos de caseta como razas diferentes de perros, por lo que hay que decantarse por una en la que nuestro amigo, ante todo, quepa.

El largo debe ser un poco mayor a la longitud de tu perro, medida desde la nariz hasta la base de su cola. La altura también debe ser un poco mayor a la del perro y jamás debería superar más del 50% de si alto total. Eso sí, ten en cuenta que además de tu perro, dentro tiene que haber un colchón o algunas mantas dentro de la caseta. La puerta tiene que ser suficientemente espaciosa para que el perro pase con comodidad. Su altura puede ser un poco menor a la altura a la cruz de tu perro, pero no mucho más. Y Una obviedad, si tienes un cachorro… recuerda que crece... ¡y muy rápido! Una vez que tenemos una idea correcta sobre el tamaño, debemos pasar al diseño.

Perros que no deben dormir en casetas

No todos los perros están preparados para dormir en una caseta. Los perros 'de invierno' son los que están acostumbrados a ello. Son los que tienen mucho 'abrigo', mucho pelo, en definitiva. Hablamos de malamutes, huskys, samoyedos, mastines, pastores blancos o cualquier tipo de raza nórdica. Los perros pequeños no están preparados para vivir en una caseta. Su pelaje es muy fino y no les protege de las inclemencias climatológicas. No obstante, algunos perros grandes tampoco están preparados para vivir en una caseta. El boxer, por ejemplo, es un perro de dimensión mediana-grande que no soporta las bajas temperaturas porque su pelo es corto y le protege muy poco del frío. Por ello, antes de comprar o construir una caseta es primordial saber si el nuestro está preparado para ello. Equivocarse en esto puede ser letal ya que sólo servirá para que el perro enferme. El veterinario es buen consejero en esta materia.

Diseñemos la caseta ideal

Después de todos estos consejos, es hora de de trazar el boceto de la caseta ejemplar para nuestra mascota. Aunque cada dueño puede tener gustos muy particulares a la hora de comprar la vivienda de su perro, se recomienda tener en cuenta dos conceptos: techo movible (y con suficientes aleros) y la situación de la puerta. Que el techo sea movible es recomendable para que sea más sencilla su limpieza. Las de plástico generalmente pueden ser higienizadas a fondo sin mayor problema, aún si tienen techo fijo. En cualquier caso, el techo debe ser inclinado y contar con aleros (partes de la cubierta que sobresalen de la fachada) para evitar que entre el agua, sol o nieve.

También se pueden utilizar tejas asfálticas para darle un toque de elegancia y aislar mejor el interior. Aquí la variedad de combinaciones es extraordinaria si echamos un vistazo al mercado. Existen casetas con techo a dos aguas, con techo liso e incluso casetas con porche. Si vives en una zona fría o donde llueva mucho, recuerda que ante todo debes elegir una caseta para perro con techo a dos aguas. Las casetas con aleros protegen mejor al perro de la radiación solar. El alero proporciona sombra en la entrada y refresca el lugar. La puerta de la caseta debería estar situada en un lateral de la pared y no en el centro. ¿Por qué? Así aseguramos el lugar donde descansará el perro. La zona estará protegida del viento o la lluvia. Si la puerta está en el centro, la lluvia llega directamente al sitio donde descansa el perro. La alternativa, en caso de que la puerta esté centrada (como ocurre en una gran mayoría de las casetas prefabricadas), es colocar una cortina en el espacio de la puerta. Mucho mejor una cortina pesada que una puerta, que 'roba' mucho espacio y no es nada práctica.

Los últimos consejos

  • No es recomendable fijar las alfombras en su interior. Se ensucian mucho y será difícil cambiarlas. En su lugar, mejor colocar colchas o almohadas para que el perro descanse. Conviene lavar con cierta periodicidad todo aquello que se coloque en el suelo.

  • Lo más recomendable es mantener los recipientes de agua y comida fuera de la casa. Así se garantizará una limpieza más duradera.

  • Es aconsejable que las paredes tengan ganchos en su exterior para colgar sus correas. Son excelentes alternativas.

  • El mantenimiento: Un buen riego con manguera del jardín ayuda a quitar la suciedad, pero también se recomienda desinfectar con amoniaco y aclarar bien después. Además, se aconseja aplicar después un producto específico para pulgas y garrapatas. Aquí lo ideal es dar con un producto que no dañe el material, pero que desinfecte y limpie en profundidad, como la lejía neutra.