¡10 consejos para adaptar tu casa a un gato!

Adaptar tu casa a un gato | Roberto Herrero

Te damos los mejores consejos para que adaptes tu casa a la presencia de un gato, que será tu nuevo compañero de piso.

- Anuncio Publicitario -

Si has adoptado o si estás pensando en adoptar un gato para tu casa, es conveniente que esta esté preparada para su llegada. Porque, sin ser conscientes de ello, puede que haya cosas en nuestra casa que no sean adecuadas para la presencia de un gato y por eso en Wamiz queremos ayudarte a optimizarla para que se adaptación sea lo más cómoda posible para los dos.

Los gatos son animales curiosos por naturaleza

Si tienes tu casa plagada de caros y frágiles recuerdos de tus viajes por el mundo, conviene que analices cuánto cariño tienes a cada cosa, porque es muy probable que nuestro gato quiera curiosearlo todo, con el evidente riesgo que ello conlleva. Guarda las cosas más frágiles y asegura aquellas que corren más riesgo de ser destrozadas en una de sus expediciones.

Mucho cuidado con las plantas, la comida y los productos de limpieza

Ahora tienes un gato y eso es algo que debe estar presente en tu vida cotidiana. Va a condicionarte en prácticamente todo, por eso debes tener mucho cuidado de no dejar productos de limpieza a su alcance, ya que pueden ingerirlos por error, con las consecuencias que ello conllevaría. Además, ya no vas a poder dejar comida a su alcance, porque podrá acceder a ella en cualquier instante. Si te gusta descongelar comida a temperatura ambiente, deberás tener mucho cuidado de taparla bien para impedir que pueda llegar a alcanzarla. Porque, créenos, lo intentará. Otro tema importante a tener en cuenta son las plantas, ya que algunas de ellas no son compatibles con la presencia de un gato, ya que pueden resultarle tóxicas o incluso venenosas. Asegúrate muy bien de que todas las que tienes no suponen un riesgo para tu nueva mascota.

Ahora tu casa es también su casa

Ya tienes un nuevo compañero de piso y, al igual que tú tienes tu cama y tu habitación, él también debería tener un lugar suyo, en el que solo pueda estar él. Por eso debes proporcionarle una cama y algunos juguetes para que se divierta. Ya verás cómo acaba llevándoselos a dormir con él…

- Anuncio Publicitario -

Comprueba que no hay agujeros o salidas al exterior

Si vives en una casa o en un ático y no quieres que tu gato salga al exterior, deberías asegurarte de que no hay ninguna rendija o recoveco con el que pueda escaparse. Aunque él no pretenda escaparse como tal, sí que sentirá la curiosidad de investigarlo todo, por eso debes tener claro que si hay un agujero, saldrá por él para explorar el exterior. Tápalo bien si no quieres tener un disgusto.

Cuidado con los cables

Si tienes la casa llena de cables, tendrás que organizarlos un poco, no solo por el desorden, sino porque también pueden suponer un riesgo para nuestra nueva mascota, que los morderá y jugará con ellos constantemente. Tapa los cables sueltos con cinta aislante y asegúralos todo lo que puedas.

Cierra bien las puertas de todos los electrodomésticos

Si no quieres que tu gato se eche la siesta dentro de tu horno, ni que se meta en la secadora, mucho cuidado con las puertas, que deberían estar siempre cerradas. Ya te hemos comentado que a partir de ahora, tus hábitos deben cambiar completamente para adaptarte lo más rápido posible a la nueva situación.

Las cortinas, su parque de atracciones

Aún no hay estudios que demuestren por qué, pero lo cierto es que los gatos sienten una atracción especial por las cortinas. Prueba a observarlo los primeros días y, si ves que se cuelga de ellas o que las araña, te verás obligado a buscar una alternativa menos atractiva para él.

- Anuncio Publicitario -

Un buen rascador

Partiendo del consejo anterior, debes tener claro que tu gato intentará afilarse las uñas en algún sitio. Y mejor que ese sitio sea el adecuado. Por eso, hazte con un buen rascador en el que pueda desestresarse sin riesgo de que estropee nada. Hay muchos y muy buenos en el mercado.

Cuidado con los balcones

Si tu gato es aún pequeño, debes tener mucho cuidado con los balcones, ya que aún no son tan hábiles como los adultos y el riesgo de una caída al vacío es muy alto. Limita sus salidas al mínimo hasta que vaya creciendo y cogiendo confianza. Toda precaución es poca en este sentido.

Las vitrocerámicas y hornos son una gran amenaza

Aunque hayamos terminado de cocinar, la vitrocerámica puede seguir caliente aún durante algunos minutos, lo que supone un gran riesgo para nuestro gato, que podría quemarse en cualquier momento. Hay en el mercado unas tapas específicas para vitrocerámicas que eliminarán por completo este riesgo.

Leer también: 5 cosas que tu gato intenta decirte… desesperadamente

Soy periodista y también tengo un gato. Como a ti, me encantan los animales y por eso busco historias que merecen ser contadas.