Perra ciega y sorda debía ser sacrificada, pero esta familia sabía lo valiosa que era

En 2014, esta gran danés llamada Echo debía ser sacrificada solo porque está parcialmente ciega y sorda. Por fortuna, una mujer llamada Marion Dwyer la rescató cuando tenía apenas 12 semanas de nacida, antes de que le pasara algo malo.

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La llevó a su hogar en Nueva York, donde viviría el resto de su vida con su nueva y amorosa familia.

Marion Dwyer

Poro después, Dwyer quedó embarazada y Echo estaba obsesionada con su pancita. La perra siempre estaba cerca de su humana y se acostaba a su lado, así como si sintiera el embarazo y lo entendiera. Marion siempre creyó que Echo y el bebé serían los mejores amigos del mundo, pero no se esperaba lo que ocurrió después.

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Marion Dwyer

Una vez que Jennie, la hija de Dwyer, llegó al mundo, Echo la amó de inmediato. La perra era muy dócil y atenta con Jennie, y siempre intentaba estar a su lado.

Marion Dwyer

Hoy en día, la bebé Jennie tiene 17 meses, y ha crecido junto a Echo. A lo largo del último año, Echo y Jennie han formado una relación muy fuerte y especial.

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