Traduciendo el lenguaje de los perros

Los perros siempre utilizan el mismo lenguaje: ellos nos ‘hablan’ exactamente como lo harían con sus compañeros caninos. Ciertos animales particularmente listos e inteligentes son capaces de inventar formas especiales de comunicación con los seres humanos, pero esos perros definitivamente son la excepción y no la regla. Echemos un vistazo a las ‘palabras’ que componen el vocabulario canino e intentemos darles una traducción adecuada:

Ladridos

Ladrar, como se explicó anteriormente, es un comportamiento desarrollado durante los últimos siglos: los caninos salvajes virtualmente no ladran nunca. El perro doméstico, en contraste, ha sido cruzado deliberadamente para que ladre muy fuerte, atendiendo a las necesidades de los humanos. Esto ha resultado en el desarrollo de varias vocalizaciones, que continúa realizando una vez que ha alcanzado la edad adulta, y estos sonidos varían de raza en raza.

Ladrar puede ser una advertencia, una amenaza o un reto, o puede ser una invitación a jugar o una petición (por ejemplo, de agua, comida, etc.). Los ladridos toman tonos diferentes dependiendo de su significado, y casi todos los propietarios aprenden rápidamente a reconocer lo que significa cada tipo de ladrido.

Gimoteos

Gimotear es el equivalente a un pedido de auxilio: los cachorros suelen utilizar este sonido, al igual que los perros adultos cuando se sienten indefensos y en peligro.

Chillidos

Este es un signo vocal con el que todos los propietarios están perfectamente familiarizados, y significa: “¡Ay, eso duele!”. Particularmente en los cachorros, aunque a veces también en los adultos, este sonido puede ser una expresión de miedo intenso o sumisión total. Los cachorros chillan desesperadamente cuando ven a sus padres por primera vez, incluso si estos últimos no les han tocado ni un solo pelo.

Gemidos

Los perros gimen (por ejemplo, hacen gemidos extensos y ahogados que, en ciertas razas como los husky siberianos, pueden llegar a sonar como una verdadera conversación) cuando experimentan un trauma psicológico. Si quieres escuchar un amplio rango de distintos gemidos, simplemente ve a un refugio lleno de perros arrumados en jaulas: cada uno de los perros, cuando ve a una persona del otro lado de los barrotes, lanza un gemido que significa algo como: “¡Tómame! ¡Quiero salir de aquí!” El perro que más gime (que suele ser el que menos ladra) también puede utilizar este sonido para manifestar su desacuerdo con algo que está haciendo su propietario.

Aullidos

Los aullidos son una actividad social vocal que permite:

– que un miembro perdido de la manada dé a conocer su ubicación (y la manada normalmente responderá en coro: “¡Estamos por aquí. únete a nosotros!”);

– que una manada que ha sido separada de uno de sus miembros llame al animal errante, lo cual suele ocurrir más a menudo cuando el animal que se ha separado tiene un alto rango en la jerarquía de la manada; cuando un lobo de rango bajo se separa de la manada, normalmente a los otros miembros no les importa mucho;

– que una manada entera indique los límites de su territorio a otros animales;

– fortalecer los lazos de la manada.

La frecuencia con la que un perro doméstico suele aullar es proporcional a su posición en la escala neotécnica: aquellos que están más arriba en la escala (por ejemplo, los que son más similares a los lobos) aúllan mucho más que los otros. Un gran número de razas (especialmente aquellos que han sido cruzados y adaptados constantemente por los humanos) difícilmente muestren este comportamiento en lo absoluto.

Los perros domésticos nunca suelen aullar por motivos relacionados con la territorialidad, incluso cuando son parte de una manada (un grupo de perros viviendo juntos); sin embargo, a veces aúllan en respuesta a sonidos diferentes a los aullidos, pero que ellos perciben como tales. El sonido de las campanas, sirenas, música, o incluso el canto de sus propietarios, son todos ejemplos clásicos de esto. Pero no hay que desanimarse por eso: no significa que tu canto suene como un aullido.

Es solo que el perro no lo percibe como música y, al no saber cómo interpretarlo, piensa que es un llamado social. El aullido es uno de los fenómenos que pueden desencadenar algo conocido en etología como ‘comportamiento alelomimético’: un miembro de la manada es imitado por todos los demás miembros (y de allí el fenómeno de los maullidos en coro).

Esta forma de comunicación juega un papel importante en la vida de los lobos, al punto de que los cachorros incluso comienzan a hacerlo desde muy temprana edad. Vale la pena enfatizar que los perros no son animales miméticos: no son capaces de aprender algo por simple imitación, a diferencia de los primates, por ejemplo.

El comportamiento alelomimético es más una forma de comunicar el estado de ánimo y el estado mental, que una forma de imitación deliberada y realizada con un fin específico.

Estornudos

Los perros no se resfrían: el tipo de estornudo que suelen hacer es en realidad un bufido de advertencia. En esencia, es un ladrido que hacen con la boca cerrada y es el primer signo de que el perro se ha dado cuenta de algo sospechoso, pero no está seguro de lo que es.

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