Descifrando el lenguaje corporal del perro

Descifrando el lenguaje corporal del perro

Posición normal

Cuando un perro está tranquilo y relajado, asume la posición de cuadrúpedo (es decir, de pie con las cuatro patas firmemente plantadas en el suelo). La cola y las orejas están relajadas, con la mirada atenta pero no fija.

El estado de alerta

El perro no muestra signos de miedo pero está atento, bien plantado en sus cuatro patas, aunque puede levantar una de ellas (como un perro de caza esperando inmóvil y al acecho). Las orejas se levantan, apuntando hacia lo que sea que llame su atención. La cola permanece erguida o, en ciertas razas, paralela al suelo.

Invitación a jugar

Cuando quiere incitar a otro perro o a un humano a jugar, el perro adoptará la posición de esfinge: las patas delanteras quedan extendidas hacia adelante y paralelas al piso, el tren trasero completamente levantado, mientras que la cola se mantiene relajada pero en movimiento. Cuando el perro quiere incluir a un humano en su juego, llamará su atención mediante ligeros golpes con sus patas. En realidad este es un gesto que los perros utilizan instintivamente para apaciguar y calmar a otros de su especie, pero dado que los humanos generalmente lo entendemos como una invitación a jugar (y casi siempre accedemos), el perro lo utiliza con este fin.

Otro método que nuestros compañeros utilizan a menudo consiste en dar pequeños empujones con su hocico. Al igual que con el gesto descrito anteriormente, esta es una actitud que se puede ver con los cachorros mientras se alimentan de la leche materna. Los perros también pueden sonreír. Cuando el perro “se ríe” levanta el labio superior, la esquina del labio se retrae casi hasta la oreja, y el hocico se levanta (enseñando los dientes) en una mueca que se asemeja a una sonrisa humana.

Esta imitación facial generalmente va asociada a las posiciones de invitación para jugar, pero también puede aparecer sola.

Posturas que comunican agresividad

Un animal que se encuentra en un estado de agresividad procura hacer que su cuerpo se vea más grande adoptando la actitud típica:

a) El pelo de la espalda erizado.
b) De pie con una postura erguida.
c) La cola paralela al suelo.

La expresión facial es específica:
a) La boca parcialmente abierta, enseñando los dientes (especialmente los caninos).
b) Los labios (tanto inferior como superior) retraídos.

Una variación de esta postura también se puede observar cuando el perro está encerrado en una jaula o recinto. De hecho, muestra la misma expresión facial, pero sus patas delanteras están levantadas y empujan contra la barrera, o se mueve de un lado a otro a lo largo de la barrera. El perro gruñe para asustar a su adversario.

Posturas de apareamiento

Entre las posturas que están relacionadas con el apareamiento está la “exploración”, que se puede observar cuando dos perros se conocen. Esta es una posición clásica y sirve para conocerse. Ambos animales, ya sean macho y hembra o del mismo sexo, se colocan uno al lado del otro para olfatearse mutuamente, con sus cabezas vueltas hacia el área genital del otro.

Posturas específicas

Hay otras cuatro posturas relativamente frecuentes, pero que no pueden asociarse con las actitudes descritas anteriormente.

1. Un perro que jadea con la lengua colgando no necesariamente tiene sed: esta es su manera de enfriar su cuerpo, puesto que las glándulas sudoríparas de los perros están situadas precisamente en sus lenguas (de hecho, el perro simplemente está respirando).

2. Saltar sobre alguien es un comportamiento normal para un perro: demuestra su alegría por la llegada de una persona que conoce, pero esto puede ser desagradable para las personas que cuidan y valoran mucho su ropa.

3. Un perro que rueda sobre el excremento de otros animales u otro tipo de desechos, está adoptando un comportamiento mimético (esto lo hacen los perros de caza para evitar ser detectados por sus presas). También puede tener otra función: asustar a sus pares con un olor fuerte y nauseabundo.

4. Rascar el suelo con sus patas traseras es una advertencia olfativa. Sirve para marcar su territorio mediante la secreción de las glándulas ubicadas debajo de las almohadillas de sus patas.

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