RCP para perros y gatos. Esto es lo que debes hacer si tu mascota se ahoga o no respira

¿Sabes qué hacer si tu mascota deja de respirar? Conocer estos procedimientos de emergencia puede ser útil en caso de que tu perro o gato se asfixie o presente dificultad al respirar. De esta manera, podrás salvar la vida de tu mascota si no hay tiempo para llegar al veterinario. A continuación los pasos para practicar RCP a un perro o gato.

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Este artículo apareció originalmente en DogHeirs.com y es reproducido con el debido permiso.

La RCP (resucitación cardiopulmonar) preserva la función cerebral hasta que se restaure la circulación y respiración del afectado.

Entre las señales que delatan la necesidad de practicar RCP están: inconsciencia, falta de movimiento físico y falta de respuesta a estímulos. Los síntomas se pueden presentar, entre otras situaciones, por ahogamiento, asfixia, choque eléctrico.

Si tu mascota tiene un objeto atorado en la garganta, es importante intentar sacarlo antes de practicar la RCP.

Resucitacíon boca a hocico.

Journal of Veterinary Emergency and Critical Care

La siguiente información ha sido actualizada para incluir las últimas directrices recomendadas, basadas en investigaciones conducidas sobre resucitación de perros y gatos en paro cardíaco. Fue publicada en junio de 2012 por la organización Reassessment Campaign on Veterinary Resuscitation (RECOVER).

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El estudio recomienda un par de actualizaciones a la práctica de RCP a perros descrita en manuales previos.

Las principales recomendaciones nuevas son:

  • Practicar entre 100 y 120 compresiones por minuto,
  • La proporción de compresiones a respiraciones boca a hocico es de 30 compresiones por cada 2 respiraciones,
  • Practicar masaje cardíaco / compresión de pecho según el tipo y tamaño del pecho del perro (ver diagramas a continuación).

La clave de una buena RCP es recordar lo siguiente:

Vía de aire,
Respiración, y
Compresión cardíaca.

Para practicar las tres técnicas, sigue los siguientes pasos.

  1. Colocar al perro en una superficie plana y extender la cabeza hacia atrás para crear una vía por la que pueda pasar el aire. (La anterior práctica recomienda colocar al perro de su lado derecho, con el corazón hacia arriba, pero las últimas recomendaciones dictaminan que cualquera de los dos lados es aceptable.)
  2. Abrir su boca para verificar si existe alguna obstrucción. En caso de existir y no poder ser removida fácilmente, tratar de desplazar el objeto.
  3. Coloca tus manos en copa alrededor del hocico del perro, de manera que solo sus fosas nasales estén despejadas. Sopla aire hacia sus fosas nasales de manera rápida entre 5 y 6 veces, dependiendo del tamaño del perro. Los cachorros y perros pequeños requieren respiraciones cortas y superficiales, mientras los más grandes necesitan soplidos largos y profundos. Continúa el procedimiento en una tasa de una respiración cada tres segundos (20 respiraciones por minuto).
  4. Verifica si presenta pulso en su corazón usando tu dedo en la parte interior del muslo, justo encima de la rodilla. Si no sientes pulso, coloca tu mano en la cavidad torácica del perro, donde el codo toca la mitad del pecho. Si aún no sientes pulso, haz que otra persona siga respirando hacia las fosas nasales (boca a hocico), mientras otra realiza compresiones de pecho / masaje cardíaco. Si no hay nadie contigo, practica la compresión y la respiración tú mismo.
  5. Practica compresiones de pecho (masaje cardíaco) colocando ambas palmas en la cavidad torácica del perro. Las compresiones, para la mayoría de los perros puede ser practicada en la parte más ancha del pecho mientras el perro esté acostado en su costado.
    • Para perros con pecho angosto y profundo, como un galgo, presionar más cerca de la axila, directamente sobre el corazón.
    • Para perros con pecho en forma de barril, como un bulldog inglés, colocar al perro de espalda y realizar compresiones al esternón, directamente sobre el corazón, como a un ser humano.
    • Para perros más pequeños, y gatos, las compresiones pueden ser realizadas con una mano envuelta alrededor del esternón, rodeando el corazón o con las dos manos en las costillas.
    • Para perros grandes, coloca las manos una encima de la otra.
    • Para cachorros y perros pequeños, coloca una mano o el dedo pulgar en el pecho.
  6. Usa el talón de la(s) mano(s) para realizar 30 compresiones rápidas, seguidas por dos soplidos (ventilación) y verifica si la mascota ha recobrado la consciencia. De no ser así, continúa las compresiones a una tasa de 100-120 pulsaciones por minuto, el mismo ritmo administrado a seres humanos.
  7. Practica RCP en ciclos de dos minutos, verificando si la respiración y la consciencia han sido recobradas.

Idealmente, la RCP se debe practicar en camino a la sala de emergencias veterinarias. Si esto no es posible, contacta a un veterinario una vez que el perro haya comenzado a respirar.

El siguiente diagrama ilustra cómo practicar las compresiones del pecho a perros con diferentes tipos de pecho.

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  • La imagen (A) ilustra la técnica a seguir para la mayoría de los perros. Se puede aplicar presión a la parte más ancha del pecho cuando el perro está de costado.
  • La imagen (B) ilustra la técnica a seguir para perros con pecho profundo y angosto.
  • La imagen (C) ilustra la técnica a seguir para perros con pecho en forma de barril.
Journal of Veterinary Emergency and Critical Care

Para perros pequeños y gatos, las compresiones pueden ser administradas de dos maneras.

  • La imagen (A) ilustra la técnica de envolver el esternón con una mano mientras se sujeta la espalda.
  • La imagen (B) ilustra la compresión a dos manos.
Journal of Veterinary Emergency and Critical Care

A continuación se incluye un video muy útil sobre cómo administrar RCP a perros. Nota: el video recomienda una serie de compresiones de 15 segundos seguida de una respiración. En junio de 2012, la recomendación cambió a 30 segundos de compresiones seguidas de 2 respiraciones.



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