Una gatita de tres patas encuentra el coraje en un gatito anaranjado con un codo paralizado.

Una pequeña gatita de apenas dos semanas de edad llegó a un refugio con una de sus patas delanteras totalmente paralizada. Los veterinarios no pudieron salvar su extremidad, pero sí le salvaron la vida. La llamaron Violeta.

- Anuncio Publicitario -
Nadija @tiny.paws.fosters

Purrfect Match, Inc., un grupo voluntario de rescate en Sarasota, Florida, recibieron a una gatita del refugio del condado hace siete meses. “Ella tenía una lesión el nervio de una de sus patas, que probablemente fue causada por algún depredador o un golpe muy fuerte”, dijo el grupo de rescate.

Nadija, una voluntaria del grupo, se encontraba en el refugio para recoger a sus gatitos asignados, cuando escuchó unos maullidos muy fuertes que provenían del área de adopción.

“Fui a echar un vistazo y vi a la diminuta Violeta apenas sosteniéndose sobre sus tres patas, rogando por recibir un poco de amor y atención. De inmediato la saqué de su jaula y la acurruqué sobre mi pecho. De inmediato se detuvo el llanto y comenzó el ronroneo. Ese día, ella se fue conmigo a casa”, dijo Nadija.

Nadija @tiny.paws.fosters

Al principio de su recuperación, la gatita no estaba acostumbrada a vivir con solo tres patas. “Le costó muchísimo acostumbrarse a vivir con tres patas. Ella realmente intentaba caminar, pero de inmediato perdía el balance, caía y maullaba para que yo la levantara”, dijo Nadija.

“No solo le costaba caminar sobre tres patas, sino que además contrajo una grave infección en las vías respiratorias superiores, que por poco le cuesta uno de sus ojos”.

- Anuncio Publicitario -
Nadija @tiny.paws.fosters

Nadija estaba determinada a ayudar a Violeta a salir adelante. Luego de tres semanas, dos veterinarios diferentes, dos antibióticos y ungüentos para los ojos, la pequeña gatita comenzó a mejorar.

“Jamás he conocido a una gatita tan dulce, tranquila y feliz. Ella realmente está agradecida por la segunda oportunidad que le ha dado la vida”.

Nadija @tiny.paws.fosters

Mientras Violeta seguía tratando de ajustarse a vivir como una gata de tres patas, ella conoció a Logan, un gatito anaranjado con un codo paralizado, y desde entonces todo comenzó a cambiar.

Al igual que Violeta, Logan salta un poco cuando camina. Los huesos de su codo están fusionados, aunque esto no le causa dolor.

“Violeta se enamoró de Logan a primera vista. Él la acogió bajo su cuidado y le enseñó los juguetes en la habitación para gatitos. Violeta se volvió mucho más juguetona, valiente y curiosa”, dijo Nadija.

- Anuncio Publicitario -
Nadija @tiny.paws.fosters

Ambos comenzaron a jugar juntos y a acurrucarse constantemente.

Nadija @tiny.paws.fosters
Ant.1 de 2